Palabras
Las palabras...Ayudan a liberar el alma...Ayudan a expresar tus emociones...Pero de nada sirven si solo las piedras de los muros son el publico...
De nada vale susurrar un te quiero a la piedra, y mucho menos un lo siento.
Soy amante de la palabra, soy un escultor onirico que da forma a las palabras para crear belleza...Soy un poeta de rimas muertas.
A lo largo de mis noches escribo varias cancioncillas como la que sigue, asi que pense que seria un desperdicio que se desvanecieran en el aire.
Os regalare una por semana...espero que podais contemplar el alma que se esconde detras de cada una.
Aqui os ire poniendo siempre que me sea posible algunas de mis desvarios que susurro a mis victimas.
Cancioncilla a una joven prostituta
Acerca tu cuello a mi boca
y deja que tu alma se abra paso dentro de mi,
Permiteme romper ese fragil cordel que te ata,
a lo que algunos llaman vida.
La verdadera vida llega tras la muerte,
Pero, si la vida no te quiso,
tampoco hallaras lugar tras ella.
Vendiste tu alma al diablo,
Y cierto que no tenias nada mas con que pagar,
Vendiste tu cuerpo,
Pero yo deseo lo que lo hace vivir.
No hiciste caso al Señor,
Y cierto que no podias hacer otra cosa,
Pero usaste tu sexo para dar de comer a tus hijos,
y a Dios no le ha gustado esa idea.
No malgastes mas el aire,
No desperdicies mas palabras,
Eres solo una muñeca de trapo,
Dentro de ti no hay cabida para nada.
Mirate, tendida en el suelo,
Desangrandote, rogando al cielo
un segundo mas en esta calida tierra...
(¿Crees que hay alguien escuchando?)
Lo siento, ya es tarde, elegiste la muerte,
Y eso es lo que tendras, pero el descanso eterno...
Te ha sido prohibido.
Sufriras toda la eternida,
En el fuego del infierno,
Pues no mereces que reanime
tu asqueroso cuerpo humano
desperdiciando el dulce nectar de mi sangre
en tu boca sedienta de vida.
Muere, muerete ya, no hay oraciones mas para ti,
tu alma esta condenada, y yo soy tu Satanas,
Muere ya ingrata criatura.
Lo que dios te regalo, soy yo el que te lo roba,
Admira como tu piel,
Se torna fria y mortecina.
Tu tiempo se termina.
Respiras pero de nada te sirve,
cada bocanada de aire se vuelve agonica,
no llores, pues de tus cuencas no brotara nada,
solo sangre.
Detendre tu sufrimiento,
Ya he tenido suficiente diversion,
Disfruta del fuego eterno,
De la dulce agonia,
Adios
Darahiel

